¿Alguna vez te has planteado si tu peluquería es una peluquería de éxito o más bien es una peluquería mediocre?
Quizás creas que para mí una peluquería de éxito tiene que ser muy grande, con muchos empleados y estar ubicada en el centro de alguna ciudad importante. Y te digo que estás equivocada en ese pensamiento, porque conozco unas cuantas peluquerías y salones que cumplen estas tres condiciones y que son peluquerías mediocres.
Y, permíteme decirte también que una peluquería pequeña, en la que trabajas tú sola o que tienes solo una o dos empleadas y que está en un pueblo pequeño o en un barrio de la periferia de cualquier ciudad puede (y debe) ser, sin ningún tipo de dudas, una peluquería de éxito.

Dicho lo cual, hoy quiero compartir contigo las 7 diferencias que hay entre una peluquería de éxito y una que no lo es, porque, que una peluquería no sea de éxito no implica que sea, necesariamente, una peluquería mediocre, sino que puede que sea, simple y llanamente, una peluquería más como otra cualquiera.
- Primera diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito saben que la razón de ser de su existencia radica en sus clientes. Los empleados son importantísimos (si quieres clientes finales genera felicidad entre tus empleados); tus proveedores son vitales (un buen salón necesita de buenos proveedores); y, por supuesto, tú eres clave en el liderazgo de tu negocio. Pero recuerda, son tus clientes los auténticos “jefes” de tu negocio, los que dicen si lo haces bien, normal o rematadamente mal. Son, en definitiva, los que se encargan de que tu negocio triunfe, fracase o sea uno más.
- Segunda diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito saben que la atención al cliente no entiende de términos medios. O se hace bien o se hace mal. ¿Trabajas tú sola? Pues mantén la excelencia en el servicio con el 100% de tus clientes. ¿Tienes empleados? Desarrolla protocolos para garantizar que todos tus clientes vivirán las mismas sensaciones en tu salón con independencia de qué empleado les atienda.
- Tercera diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito saben que la regla PELOS no se discute: P de Puntualidad, E de Excelencia en el servicio, L de Limpieza (personal y de la peluquería), O de Orden y S de Sonrisa. Y, para ser una peluquería de éxito, las cinco condiciones son innegociables. Si fallan cuatro o cinco de estas condiciones ya te imaginas cómo calificaría a esa peluquería.
- Cuarta diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito saben que solo cabe una opción: CRECER. Crecer en facturación, crecer en clientes, crecer en ticket medio, crecer en nuevos servicios, crecer en nuevos productos, crecer en empleados…. Crecer, crecer y crecer. Hoy en día, mantenerse de un año para otro ya no es ninguna opción viable. En estos tiempos, debes aplicar la regla “up or out”; es decir, o creces o estás fuera, porque si no tú no quieres crecer, tranquila que vendrán otros negocios que querrán hacerse con tu “porción” del pastel.
- Quinta diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito entienden que la formación es un concepto clave en su progresión. Si no te formas, ¿cómo vas a realizar nuevos servicios de tendencia? Si no te formas, ¿cómo vas a saber aplicar nuevas técnicas? Si no te formas, ¿cómo vas a adaptarte a las nuevas exigencias del mercado?
- Sexta diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: las peluquerías de éxito han otorgado un papel crucial a la digitalización. Y, evidentemente, algunas acciones de digitalización cuestan un dinero, pero no te imaginas la cantidad de propuestas para digitalizarte que son gratis o casi: tener redes sociales es gratis, hacer uso de Bizum (para España) es gratis, tener una web puede salirte gratis si te la haces tú misma, tener un dominio te cuesta menos de 50€ al año, tener un sistema de citas y reservas en tu web te cuesta menos de 150€. Cada día lo tengo más claro: el problema de la digitalización no está en el dinero, sino en la mente de quien dirige el salón y que considera que no le servirá para nada.
- Séptima diferencia entre una peluquería de éxito y una que no lo es: todas las peluquerías, en algún momento de su existencia, han cometido errores, pero la gran diferencia entre los salones de éxito y los que no lo son, es que han convertido estos errores en una fuente de aprendizaje muy valiosa para no volver a equivocarse en la misma piedra. En cambio, otras peluquerías, se equivocaron, pero quizás por un exceso de orgullo y ego o quizás por un déficit formativo, ni reconocieron el error, ni lo asumieron ni, por supuesto, intentaron subsanarlo.
Y hasta aquí, las siete diferencias que distinguen a una peluquería de éxito de otra que no lo es.
¿Tienes clara ya la diferencia entre una peluquería de éxito, una peluquería como otra cualquiera o una peluquería mediocre?